miércoles, 22 de marzo de 2017

Jornada de riego y de recolección de agua

La tarde de este miércoles ha sido jornada general de riego porque el tiempo así lo ha decidido. La lluvia, siempre bienvenida, ha hecho que la actividad en el huerto haya sido mínima y se centrase en los semilleros del invernadero. Dejamos un par de imágenes (sin sol, pero con luz blanca) de la jornada de hoy: una es de las escaleras de uno de los accesos al huerto, donde los lirios ya están en flor, y la otra es del bancal donde están los alhelíes, que en estos días han crecido muchísimo.

Las escaleras en octubre del año pasado
Las mismas escaleras a día de hoy

Los alhelíes se animan

miércoles, 15 de marzo de 2017

De nenúfares, de generadores eléctricos, de deutzias, y de buenas ocasiones para el entendimiento

En esta tarde soleada de miércoles la jornada comenzó con un ambiénte de tranquilidad que poco a poco va desapareciendo a medida que el movimiento aumenta con la llegada gradual de hortelanos y demás visitantes. Sobre las tareas realizadas, en el bosque comestible se plantaron dos consueldas, y en la zona donde están las aromáticas se plantaron un romero y una salvia. Se regaron copiosamente los tupinambos, que todavía no han brotado y hay cierta inquietud sobre si lo harán o no. De nuevo se estuvieron regando las parras y los sarmientos, en este caso de forma muy comedida para evitar que un exceso de agua pueda favorecer la aparición de hongos. También se regaron las feijoas, los espantalobos, la genista y demás plantas que hay en la cuenca de infiltración. Prácticamente ya todos los arbolitos tienen brotes, hojas, y algunos hasta flores. El camino que separa el huerto nuevo del bosque comestible, que había quedado excesivamente elevado por echarse en él demasiados restos de tierra, ya se ha terminado de rebajar (tras varias semanas trabajando en él) y ha quedado completamente allanado.

Uno de los nenúfares fuera del agua
Los tres nenúfares, que se colocaron en el estanque el lunes por la tarde, han tenido que ser reacomodados porque las raíces quedaban a flote en la superficie al mismo nivel que las hojas. Para intentar solucionarlo cada nenúfar ha sido colocado y agarrado a una maceta con algunas piedras dentro. Las hojas de los nenúfares no tienen muy buen aspecto porque son algo viejas, pero hay confianza en que pronto les salgan hojas nuevas.

Por otro lado, en el huerto viejo la actividad se siguió centrando en la zona D, frente a las composteras, donde en esta ocasión lo que se plantaron fueron dos deutzias. Pero no siempre se trata de cultivar plantas nuevas, muchas veces las plantas se renuevan ellas solas, como las peculiares cebollas caminantes (de las cuales ya se habló algo en una entrada anterior del blog) a las que a modo de experimento se las está dejando campar a sus anchas en uno de los bancales del huerto viejo. Ya han elegido una mitad del bancal para alinearse, pero todavía no son muy numerosas y parecen algo dispersas.

Un nenúfar con "cara de invierno", como diría Carmen

Las cebollas caminantes, esperando a ver si les señalan de nuevo una buena dirección :)


miércoles, 8 de marzo de 2017

Resumen de las ultimas jornadas y próxima asamblea

Con la llegada del buen tiempo el trabajo en el huerto se hace cada vez más ameno, y en las dos útlimas jornadas de trabajo en común se ha notado el aumento de actividad.

El domingo 5 ya se empezó con la tarea de limpieza de grama en algunos de los bancales del huerto nuevo, se plantó una Genista junto a una de las feijoas que hay en la cuenca de infiltración del bosque comestible, se siguió avanzando en la construcción del muro a lo largo del talud, y también se ha iniciado la construcción de una estructura metálica sobre el estanque para colocar una tela que dé sombra, aunque la idea es que más adelante sirva de soporte a plantas enredaderas como las tres glicinias que se plantaron recientemente en el perímetro del estanque. En la foto de la derecha se puede ver a Loli, que como siempre, se afanó en retirar de la compostera los restos de cítricos para que el compost no se eche a perder.

Plantando la elegante y paciente Genista el domingo por la mañana

La tarde del miércoles 8 también fue una jornada de actividad variada. Como no está lloviendo nada se estuvieron regando todas las plantas enredaderas que se han plantado a lo largo de las vallas, como los rosales, las hiedras, y también las parras y los sarmientos, estos últimos además de regarse se terminaron de marcar. En la valla donde están las hiedras se plantaron otras cinco hiedras más que todavía quedaban en el semillero. Se siguió con la construcción del muro, que ya está casi finalizado, y en la zona D del huerto viejo se continuó con la plantación de arbustos y con la excavación de más hoyos para echar desechos orgánicos.

Convocada asamblea para el próximo domingo 26 de marzo

El pasado domingo finalmente se acordó que la próxima asamblea tenga lugar el domingo 26 de marzo. Será en el propio huerto y empezará a las 13:00 horas. Las asambleas son ocasiones estupendas para ponerse al día de todo lo que se está haciendo en el huerto y también para echarnos unas risas. Como siempre se ha creado un documento de texto con el orden del día para que quien quiera pueda anotar cualquier asunto que considere oportuno tratar, o del que simplemente quiera hablar.



Los brócolis del bosque comestible ya en flor

Más brócolis

Construyendo el muro, el miércoles por la tarde

Tres confusos Narcisos

domingo, 26 de febrero de 2017

Primeras señales de la llegada de la primavera al huerto

Uno de los alhelíes
Después de una semana con días casi primaverales, el domingo tampoco decepcionó y pudimos contar con un sol templado que ayudó a mitigar el frío que todavía sigue haciendo. Los indicios más claros de que se acerca la primavera son las plantas que empiezan a florecer en los bancales y en otras zonas del huerto. Enfrente de la caseta de aperos ya pueden verse varias flores del género Crocus, por ahora la mayoría son de color amarillo, aunque hay alguna de color violeta. También han florecido las misteriosas plantas de extrañas hojas lineales que hay en uno de los bancales del huerto viejo. Si bien en un principio había cierta confusión sobre qué eran, fueron finalmente identificadas como alhelíes. Y ahora que tienen flores, será más fácil averiguar de qué variedad en concreto son; quizás puedan ser alhelíes del campo (Matthiola fruticulosa), pero esto ya queda pendiente de confirmar por las expertas.

El miércoles de la semana pasada se plantaron dos parras junto a una valla del huerto nuevo, y este domingo se han plantado junto a ellas algunos de los sarmientos que trajo Ramón de su pueblo, recién podados de unas cepas de la variedad garnacha. En el tejado que se construyó en el talud se estuvo realizando la dificultosa labor de plantar algunos cactus y algunas especies variadas del género Sedum, muy apropiadas para este tipo de cubiertas, ya que además de poco peso requieren poco mantenimiento por ser plantas suculentas (o crasas), con lo que almacenan el agua en las hojas  en cantidades mucho mayores que el resto de las plantas.

Poniendo a prueba la solidez del tejado: cuantos más, mejor.
Por otro lado, como el invernadero ya está oficialmente terminado, los manitas del huerto se están dedicando a reforzar el perímetro del estanque colocando rasillones. Para que el trabajo se pudiese realizar más fácilmente, las dos loniceras que había plantadas en ese lado del estanque se han trasplantado y ahora están en el huerto viejo, en la zona de los bancales frente a las composteras.

Colocando los rasillones en el estanque

Un crocus amarillo y otro violeta

Los crocus amarillos

Pequeña excursión fuera del huerto en busca de la fuente de la vida

domingo, 22 de enero de 2017

Dimes, diretes y cacahuetes

Pablo, de jarras dentro del invernadero, en un
 momento mindfulness
Este domingo fue jornada de asamblea, así que para saber lo más interesante del día de hoy habrá que esperar a leer el acta. Antes de la reunión, el trabajo en el huerto se centraba (igual que en las últimas jornadas) en la finalización del invernadero, que ya hoy contaba con las cuatro paredes pero sigue necesitando algunos retoques. En la zona de fuera del vallado se estuvieron plantando más espantalobos de los traídos del vivero Alborada. Mientras, en el huerto de arriba se colgaron varias ristras de cacahuetes en algunos árboles para que sirvan de alimento a los carboneros, que como son tan buenos acróbatas, podrán comérselos sin problemas aunque estén colocados de esa forma.

La asamblea estuvo muy animada y hubo mucho trasiego de gente. Entre unos que se tuvieron que marchar antes de que finalizase, y otros que se incorporaron algo más tarde, asistieron alrededor de 14 hortelanos. Aunque se trataron algunos temas delicados, el ambiente fue muy distendido y de diversión. Hubo muchas bromas, risas, rumores y también cotilleos. Para finalizarla compartimos unas aceitunas, sándwiches variados (con opción vegetariana), falafel e incluso hubo postre dulce; como siempre, todo acompañado de cerveza y, en esta ocasión, también vino.

Los cacahuetes para los carboneros.